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lunes, 1 de junio de 2009

Más que una OLA DE FRÍO

Friaje - Puno 2002Tenemos la manía de actuar -y pensar- solamente por reacción ante un estímulo externo. Si no fuera porque el MINSA anunció que los infantes víctimas de la ola de frío superaron el centenar nadie hubiera dado bola al asunto. ¿La gripe porcina distrajo la atención de los medios? ¿Negligencia del gobierno? Excusas. Personalmente creo que el patrón adormecimiento generalizado respecto a esta situación se debe a la paranoia por el cambio climático en clave calentofóbica que ha inhibido a la mayoría hacerse la más mínima idea sobre un recrudecimiento de las bajas temperaturas, llegando a pasar por alto que desde principios de año se reportaron emergencias por las bajas temperaturas.

¿Creían que los friajes de los últimos años podrían ser eventos caprichosos y no deberse a un acontecimiento previsible? Sin considerar los friajes de los años anteriores cuyas víctimas también superaron el centenar, desde el 2005 se podía notar que el fenómeno de las bajas temperaturas se intensificaba. Del Plan Nacional de Contingencia Temporada de Frío Perú 2005 - MINSA tenemos:

Considerando las estadísticas disponibles sobre las emergencias que se han registrado a causa de las manifestaciones ya señaladas, puede afirmarse que el Perú viene experimentando los tres últimos años, niveles extremos que han conllevado a un incremento significativo de emergencias tal como puede apreciarse en el Cuadro:
Olas de frío en la última década / MINSA - INDECI

Lo del 2007, 2008 y principios de esta año confirmaría que hay una tendencia.

No solamente es responsabilidad del gobierno el tomar las provisiones necesarias. Tampoco es responsabilidad de los medios que, al final de cuentas, harán su agosto ahora que la emergencia del friaje no puede pasar desapercibida ¿Qué pasa con la tan vigilante, sensible y memoriosa sociedad civil que recién con el bluff de la fiebre porcina reacciona? Todavía estamos a tiempo de no pasar a la posteridad como la generación más ingenua y distraída de la historia.

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miércoles, 22 de abril de 2009

Día del Ecofascismo y del Terror Verde: llamado a la (in)conciencia ambiental


No tengo idea de cuanta gente irá a celebrar este Día de la Tierra. Supongo que la gentita "in" estará en primera fila seguidos de algunos escolares o estudiantes universitarios -los ingenuos de primera mano-. Si tuviera tiempo agarraría y saldría con mi camarita para grabar algunos minutos de circo.

Hay una pregunta que debería hacerse cualquier persona medianamente inteligente: ¿está fundamentada la alerta medioambiental? Una persona inteligente de verdad repasaría, de haberlos, tales fundamentos. No es que mi IQ sea lo máximo pero eso haremos con algunas ideas enunciadas en el editorial del inteligentísimo (o muy "in", que no es lo mismo) diario decano El Comercio: Día de la Tierra: llamado a la conciencia ambiental

Hoy, cuando sentimos cada vez más cerca y más fuertes los estragos del calentamiento global, el Día de la Tierra debe ser una fecha de reflexión y de toma de conciencia sobre lo que debemos hacer, como personas, gobierno y sociedad para salvar el planeta y, con ello, a nosotros mismos.
El riesgo es más que evidente y finalmente nos toca a todos, aunque algunos quisieran mirar al otro lado. Debemos entender que la contaminación industrial y vehicular sigue siendo un problema grave en nuestro país y que tiene efectos directos en el medio ambiente y en la capa de ozono.

No vamos a cuestionar que la contaminación tiene efectos directos sobre el medio ambiente, siendo nosotros los afectados en primerísimo lugar. Pero ¿cuáles son los "efectos directos" sobre la capa de ozono? No esperen respuesta porque no la hay. Solo suposiciones basadas en la falsa alarma sobre su destrucción ya pasada de moda porque el daño (El Protocolo de Montreal, no el agujero que es natural e inocuo) ya está hecho y porque los genios de la calentofobia han determinado que el ozono contribuye al efecto invernadero. Por tanto una disminución del espesor de este gas contribuiría a mitigar el calentamiento global. No lo digo yo sino aquellos mismos que antaño nos quisieron quitar el sueño con que nos ibamos a rostizar la piel sin la bendita capa y que ahora especulan con las bondades de su disminución aquí, aquí y aquí.

Todo esto repercute en el incremento de la temperatura global, lo que a su vez produce deshielos no solo en los polos, sino también en nuestros Andes nevados, como lo hemos denunciado desde este Diario.

Las disminuciones serán motivo de denuncia por parte de este Diario pero no los incrementos. Debe ser porque es más vendedor decir que Groenlandia se está derritiendo que informar lo contrario que es lo que en realidad sucede. O quizá porque no tienen tiempo para averiguar que el "calentamiento" en la Antártida es resultado de mediciones incorrectas y series de datos viciadas.

Tanto en uno como en el otro polo se está demostrando que las disminuciones que nos tuvieron sobrecogidos se debieron a variaciones estacionales o epocales (términos de decenas o cientos de años) o a otros fenómenos distintos de los cambios de temperatura (caso de las nieves del Kilimanjaro).

¿Porque no denuncia este Diario que no hay estudios serios sobre nuestros nevados andinos y sobre los fenómenos climáticos en nuestro país? Porque eso de que el Pastoruri se derrite al mismo tiempo que la gente se moría por el friaje merece más de una explicación.

La cruda verdad es que ya estamos resintiendo la falta de fuentes de agua potable y los bruscos cambios climáticos, inundaciones y sequías totalmente inusuales que traen severos perjuicios a la agricultura, la agroindustria y el modo de vida de extensas poblaciones.

La escasez del agua no se debe a que haya menos líquido sino a que hay más consumidores (población, agricultura, industria, etc). "Agua para todos" va a ser muy díficil si no se incrementan las fuentes.

Sobre los "bruscos cambios climáticos" o la llamada "extremización del clima" no hay una sola referencia científica ni en los informes del IPCC (que asume puras hipótesis). Hablar de cambios "inusuales" cuando no se tiene idea alguna de los ciclos o las regularidades de nuestro clima no solamente es cosa de ignorancia sino de irresponsabilidad. Nuestra historia da cuenta de fenómenos catastróficos que prácticamente acabaron con culturas precolombinas enteras o provocaron crisis graves.

No hay que confundir las cosas: lo que hay actualmente es mayor cobertura y "publicidad" de los desastres naturales. A falta de registro sobre lo acontecido (climáticamente hablando) en siglos pasados (desde mitad del XX para atrás) no se puede afirmar nada sobre la frecuencia o intensidad de los eventos actuales.

El panorama es, pues, sombrío, pero depende de nosotros promover un cambio efectivo.

Visto todo lo anterior, climatológicamente hablando hay todavía mucha incertidumbre como para emprender transformaciones que bien pueden resultar contraproducentes. De lo que en realidad se trata es forzar cambios políticos o económicos a nivel global con el cuco "científicamente certificado" de un desastre planetario.

Podrán tener los mejores propósitos (preservación de las especies, ambientes más saludables para el ser humano, etc) pero el buscar hacerlos realidad a punta de miedo, manipulación y engaños nos debe hacer dudar sobre las verdaderas intenciones de este conglomerado político-mediático-industrial de disfraz (pseudo)científico-intelectual.

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viernes, 27 de marzo de 2009

¿CRIATURAS DE LA OSCURIDAD EN LA GRAN PUCP?

apaga las luces

Esto me lo mandaron a través del correo de exalumnos. Se trata de la campaña global La hora del Planeta a cuyo apagón nuestra muy vanguardista universidad se ha unido alegremente. Uno podría esperar que sean las tiendas Saga o Ripley, Telefónica, Edelnor o Luz del Sur inclusive, quienes se dediquen a porrear este gestito simbólico de lo más cool y fashion. Pero... ¿una universidad?

De nuevo me pregunto que pasó con el debate y la discusión que se suponen son el maná nutricio de la educación universitaria. ¿Donde están los alumnos de ingeniería para discutir como los "picos" podrían afectar las redes eléctricas? ¿No está la gente de ciencias para tratar objetivamente la relación entre generación de energía y temperatura (global)? ¿qué dirían los sociólogos o psicólogos sobre la racionalidad de los hábitos de consumo? Porque eso de suponer apriorísticamente que hay una relación proporcionalmente directa entre temperatura (global) y actividad humana es tan anticientífico como irresponsable.

¿Et lux in tenebris lucet? Hay luces que deberían volver a prenderse.


(Al menos me encantó el chistecito de apagar solo el centro MacGregor de la PUCP como gesto participativo. A las 8:30 PM de los Sábados siempre ha estado apagado el campus de la Universidad. ¡Tomen su limosna ecolojetas je je!)

FUCKTUALIZACIÓN: ¿Ahora sí estamos a nivel de las grandes capitales del mundo? El Hígado de Aquiles:

Esa vaina de que ahora estamos a la altura de ciudades europeas me parece una excusa bien patética y acomplejada. Más bien los invito a sentirse orgullosos de que somos los pioneros en esto de apagones masivos: Perú del 80 al 95.

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sábado, 27 de setiembre de 2008

CLIMA DE TORPEZAS

"Nada te consta, veríficalo por tu cuenta" nos dijo una vez el profe del curso de Física Básica cuando era cachimbo de ciencias en la gran PUCP. Sobre el método científico se me quedaron grabadas las lecciones del extinto premio Nobel de Física Richard Feynman: no dejarse llevar gratuitamente por lo que dicen los "expertos" sino confiar en uno mismo, en su sentido común y en su inteligencia.

Supongo que los tiempos han cambiado pues veo que muchas cosas aprendidas en el fragor de las bicas y tricas han caído en el desuso o quedaron obsoletas. Dándome una vueltita por la web de mi alma mater me encuentro con este hitazo de su campaña Clima de Cambios:
La concentración de CO2 en la atmósfera llega al nivel más alto en 20 millones de años
El informe señaló que el año pasado la concentración de CO2 se situó en 2,2 partes por millón (ppm) cuando en 2006 había sido de 1,8 ppm, por encima del 2 ppm de media del periodo 2000-2007.
Horroooorrr Maldito ser humano! dirán muchos inocentes alumnitos universitarios al leer esta nota oleada y sacramentada por su prestigiosa casa de estudios. Pero yo que soy de la vieja escuela no me quedo con el eco mediático y me remito a las fuentes. Efectivamente la noticia fue recogida del portal de la inefable PNUMA (Programa de las Naciones Unida para el Medio Ambiente) que a su vez la obtuvo de la agencia EFE. En ella se informa de los preocupantes hallazgos de una organización llamada Global Carbon Project cuya página web está fuera de actividad. Lo único que se puede extraer es lo registrado por el caché de Google, donde se consigna el siguiente párrafo del informe difundido a la prensa:
Annual mean growth rate of atmospheric CO2 was 2.2 ppm per year in 2007 (up from 1.8 ppm in 2006), and above the 2.0 ppm average for the period 2000-2007. The average annual mean growth rate for the previous 20 years was about 1.5 ppm per year. This increase brought the atmospheric CO2 concentration to 383 ppm in 2007, 37% above the concentration at the start of the industrial revolution (about 280 ppm in 1750). The present concentration is the highest during the last 650,000 years and probably during the last 20 million years. [ppm = parts per million].
Se trata de la tasa de crecimiento de las concentraciones de CO2, no de la concentracion propiamente dicha cuyo volumen real es muchísimo mayor: alrededor de 380 partes por millón. Si los 2.0 ppm ya eran un desastre de por sí porque representaría "el nivel más alto en 20 millones de años", imagínense las 380 ppm reales (de 200 ppm que hubo durante la última glaciación). ¿Deberíamos estar extintos ya?

Fuera de campañas mediáticas, lo que dice la ciencia de verdad es que la concentración de CO2 se encuentra todavía en sus mínimos niveles:

(Fuente: Blog CO2 de Anton Uriarte)

Lo que está muy pero muy lejos de afectar la vida en la tierra. No se olviden que los invernaderos, por ejemplo, se construyen para favorecer el crecimiento de las plantas gracias a la retención de calor y CO2 a concentraciones que superan los 500 ppm; y que el gas verdaderamente tóxico es el monóxido de carbono (CO), no el dióxido.

Por tanto, con el incremento "indiscriminado" de emisiones de CO2 no vamos a matar a la Pachamama Gaia ni a imposibilitarnos la existencia. Será la pobreza producto de medidas ecológicas malconcebidas las que ahogarán en miseria y basura nuestros espacios vitales. Y todo gracias a las modas políticamente correctas que tienen a la ciencia y la educación superior como monigote publicitario y no como fundamento.

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viernes, 26 de setiembre de 2008

"Las indulgencias ecológicas no son suficientes."

(Humberto Campodónico - La República)

Las indulgencias ecológicas o "indulgencias verdes" como se les conoce a los Bonos de Carbono (Carbon Offsets) significan pagar por el CO2 superfluo que emitimos ya que, según el evangelio de los planificadores ONUsinos, es el causante del "catastrófico" cambio climático que estamos viviendo.

Para el bueno de Humberto Campodónico este recurso sería insuficiente visto que los números pintan un escenario mucho peor. Pero ¿cuáles números? Los del popular Informe Stern (2006) de donde surgió el famoso mantra del dedicar 1% del PIB para evitar recesiones o crisis catastróficas en el futuro. ¿Cómo hizo Stern para predecir la economía del futuro? Al estilo de los 70's y 80's: basándose en "modelos" y "consensos". Entonces se pronosticaron para antes del 2000 catástrofes planetarias como el agotamiento del petróleo y el hambre mundial de no detenerse la llamada "bomba poblacional" (la tercermundista, por supuesto).

¿Acertaron? Obviamente no. Pero la intentona sirvió para justificar que los países desarrollados tengan autoridad para dictar políticas económicas y sociales al tercer mundo.

La historia se repite con el avizoramiento de un achicharramiento mundial para mediados de siglo si no limitamos el crecimiento de nuestras economías con la restricción de emisiones. Como antaño la alarma se fundamenta en simulaciones computarizadas e hipótesis que nunca tuvieron demostración o resultaron falsas (pico de petróleo, crisis de la producción agrícola, efecto del CO2 sobre la temperatura, etc):
Most climate models show that a doubling of pre-industrial levels of greenhouse gases is very likely to commit the Earth to a rise of between 2 – 5°C in global mean temperatures. This level of greenhouse gases will probably be reached between 2030 and 2060. A warming of 5°C on a global scale would be far outside the experience of human civilisation and comparable to the difference between temperatures during the last ice age and today. Several new studies suggest up to a 20% chance that warming could be greater than 5°C.
Pero desde fines de los 90's cuando los primeros modelos sobre la evolución del clima global arrojaron sus cifras de horror, ninguno de los escenarios previstos para el corto plazo se han cumplido. Ningún evento climático catastrófico (huracanes, inundaciones) ha aumentado en intensidad ni frecuencia, como que la temperatura global en estos últimos años se mantiene o disminuye en lugar de incrementarse.
temperatura de los últimos 10 añosDe hecho los propios agoreros han ido bajando el tono de la alharaca abandonando incluso sus principales hipótesis, caso del famoso Palo de Hockey dejado de lado en el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.

Los modelos estaban condenados al fracaso desde el principio. Suponían muchas constantes ante la imprecisión o indefinición de variables dentro de un sistema complejo. Los oráculos sobre el fin de la era del petróleo no consideraron el papel de los agentes productores, ni el desarrollo de energías alternativas (solar, eólica). Los neo-malthusianos de la bomba poblacional no creyeron en la capacidad de las masas pobres de crear sus propias dinámicas económicas. El Informe Stern no contempla ningún desarrollo técnico ni transformación alguna del consumo que no sea su aumento irracional. De esta forma exagera el precio de no hacer nada y minimiza hasta la ingenuidad los costos de la aplicación de medidas hoy. Así cualquiera se hace profeta.

Es cierto que hay urgencias ambientales como los efectos de la contaminación o la insuficiencia de recursos para una demanda mayor de servicios básicos (agua, energía) pero para ello no es necesario aterrorizar al mundo. La conciencia medioambiental pudo prosperar en el mundo desarrollado una vez que se solucionó el problema de la pobreza. De la misma forma podemos desarrollar una cultura más conciente del entorno si superamos el atraso. Es cuestión de prioridades, no de recetas importadas.

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martes, 23 de setiembre de 2008

CLIMA DE PARANOIAS

Clima de Cambios - PUCP:
¿No nos quedan Areas Verdes? Veamos:

Mi jato:

Los jardines de la PUCP (CO2-productor venado incluído):
Nuestro planeta (cada vez más verde según la mesmesema NASA):

Ya sé que la publicidad tiene que ser impactante, agresiva y todo eso. Pero viniendo el mensaje de una universidad uno espera alguito más de contenido ¿no? Me pregunto donde quedaron el debate, la crítica y todas esas cosas que se supone son el maná de la educación superior.

Los miedos, apocalipsis y paranoias deberían ser cosa solamente de sectas o películas. Ni modo muchachos. A punto de reinaugurar este blogo, declaro abierta la sección CLIMA DE PARANOIAS:
¿No es chido?

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