El lío por la norma del Tercio Superior me recuerda inmediatamente a los chancones del cole. A la profa titular se le ocurrió nombrar delegados de clase a los 3 alumnos con mejor rendimiento del semestre. "Naturalmente" no eran precisamente de los más populares ni de los más capaces para el cargo: todo mundo los lorneaba. La peor parte se la llevó la "puro 20" del salón (mejor conocida como "la pequeña maravilla"). En represalia por haber puesto "puntos en contra" a toda la sección, le desaparecieron su lonchera y sus cuadernos. La pobre mártir se quejó llorando pidiendo que le retiraran tan indeseable "honor".¿Basta con que los maestros más "chancones" (y titulados, de yapa) sean los que lleven las riendas? No creo que una prueba escrita sea fiel termómetro de la capacidad de un docente quien debe contar con habilidades y capacidades que difícilmente se pueden medir con el papel. Llámesele carisma, empatía, liderazgo, etc., el asunto es que no solamente de conocimientos debe llenársele al alumno. A falta de un soporte familiar y/o social efectivo (que se constriñe por el afan "social" de dictar leyes "proteccionistas" con efectos contraproducentes), al escolar peruano no le queda más remedio que aprender a ser persona con la única ayuda de sus profes.
Ojo que dije aprender a ser PERSONAS, no solo meros "ciudadanos". Porque para eso tampoco sirve la mera "igualdad de oportunidades" cuando esta significa democratizar para abajo, o sea: todos mediocres.
Por Guille da MausTags: Tercio Superior Educación
