Puno está creciendo en sembríos de coca, esto se refleja en el informe de Naciones Unidas. También San Gabán, Puno, ha reanudado el cultivo. No tiene el esplendor del 2002 al 2005, pero continúa siendo un centro de abastecimiento importante para Bolivia. En las afueras de Azángaro, en Juliaca y sorprendentemente en Ilave, se han montado pozas de maceración. La actividad es mixta, se produce PBC y se refina. Juliaca se ha convertido en un gran centro de refinamiento de cocaína. La llaman el Taiwán andino, porque es el reino de la cultura bamba
Más bien será el Cali andino...
Existe contrabando y narcotráfico. Todo indica que hay importantes laboratorios. Lo que me ha sorprendido es que Ilave se ha reactivado, no solo como ruta, sino como lugar de procesamiento de PBC que viene de San Gabán. Juliaca, Ilave y el mismo Puno son zonas de lavado de activos. Esto me va a costar caro, pero es así.
¿La actividad del narcotráfico en esas zonas es visualmente reconocible?
Se mezcla con el contrabando, pero el corazón del lavado de activos es Juliaca.
¿La autoridad regional hace algo ante este peligroso panorama?
Es difícil creer que el presidente regional no sepa que los cultivos están creciendo y que en esta etapa el narcotráfico ya está instalado en Puno. Parece no importarle. No hay evidencias de vínculos entre el narcotráfico y la autoridad regional, pero el discurso a favor de la hoja de coca es funcional a los intereses del narcotráfico.
La paraeconomía de la coca sirve a otros intereses distintos a los étnico-sociales. ¿debería sorprendernos? No. No más que hacer de la coca el corazón de todo un pueblo en nombre de una soberanía y dignidad propias de una marioneta.
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