martes, 1 de abril de 2008

HUMANITARISMO vs. HUMANIDAD


Un dilema que deberíamos plantearnos más a menudo: ¿pueden las leyes solucionar o, por lo menos, aliviar la discriminación y el abuso? Yo tengo mis serias dudas cuando de normar las relaciones laborales se trata. Por lo general se ignora la dimensión humana del problema, reemplazándola por un igualitarismo humanitario que poco o nada favorece a los supuestos defendidos. Al final se desalienta aquello que justamente demuestra ser la mejor solución: la libre elección.

En el caso de las trabajadoras del hogar, a propósito de su día, Susana Villarán comentaba en su blog la experiencia con su empleada que, con rollo derechohumanista digno de los Villarán, manifiestó sostener una buena relación con la familia. Aunque la señora Villarán repasa su formación humanista, así como la problemática y los proyectos de ley para este sector, no conecta su relato personal con esa problemática ni con sus propuestas de solución. Al respecto surgió este comentario genial que vale la pena rescatar, cortesía de Jocho:
Cumplir con todas esas leyes es recontra dificil, por no decir casi imposible.

en mi casa teníamos empleada hace unos años, vivió en nuestra casa por dos años casi. No podíamos pagarle el minimo señalado por ley, ni horas extra, ni cts ni nada de eso. Pero buscabamos mantener un buen trato, la ayudábamos, le dabamos toda las tardes para que fuera a la nocturna y el espacio necesario y tambien el tiempo para que hiciera sus trabajos y tareas. Y cuidabamos a su hija cuando ella no podía (era cama adentro, hija incluida). No habremos cumplido con todo lo que se debe, pero hicimos lo mejor que pudimos. Al final terminó yendose de la casa por motivos que nunca explicó, y varios meses después se lamentaba de haberse ido porque pasó muchas necesidades. Afortunadamente regresó a donde trabajaba antes que con nosotros, donde le pagan mejor pero no le ayudan tanto en sus cosas personales.
El factor humano que la ley ni los tratados sobre derechos contemplan: así de terca es la realidad.

NOTA: La foto ha sido tomada del post comentado, en el blog de Susana Villarán

Por Guille da Maus

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7 comentarios:

  1. Anónimo6:49 p. m.

    Qué se puede hacer entonces, a tu criterio? Nuevamente citas lo dicho por otros, señalas las limitaciones de lo propuesto, y no dices qué se puede hacer. Es cierto que las condiciones justas no pasan por solamente imponer normas. ¿Qué propones concretamente tú al respecto?

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  2. Lo que entiendas por libre elección y lo necesario para que así sea: educación de verdad, no mera instrucción para la "ciudadanía". La pauta la da la misma sra. Villarán: la educación que recibió por su familia le ha hecho crear sostener una relación de convivencia con su empleada.

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  3. Por eso yo siempre digo.. la educación es fuente de poder.. El saber no ocupa espacio en nuestro cerebro.. Sigamos incorporando conocimientos! Saludos

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  4. Anónimo11:04 a. m.

    Me parece que ninguna de las personas plantea el tema de fondo, qué pasa con los derechos de las trabajadoras domésticas? le damos educación a cambio de comida y vivienda? Tú irías a EEUU o España a trabajar de la misma manera?Planteatelo....
    En las sociedades actuales donde sigue imperando la división sexual del trabajo, las tareas reproductivas recaen sobre quienes ocupan las posiciones más bajas de la estructura social.En cualquier sitio del planeta, lo que se llama transnaciolización de los cuidados o cuidados globales. Los servicios de proximidad y el servicio doméstico crecen día a día, asociados a la precariedad y al desprestigio social, como bien expresan Laura Oso y Christine Catarino “ El trapo limpia el polvo pero ensucia a quien lo pasa, mancha socialmente al que dedica su tiempo a un tarea despreciada, no valorada socialmente y no remunerada si se realiza en el contexto familiar”. El trabajo de reproducción establece así varias divisiones entre mujeres y hombres: entre las personas que hacen los trabajos de cuidado (pagado o no pagado) y quienes, gracias a ellas,mayoritariamente, pueden trabajar en otros sectores, mejor retribuidas y retribuidos. Es una cuestión también de poder y clase.

    Saludos

    Cecilia

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  5. No es que las labores "reproductivas" (si con eso se refieren a los llamados "oficios menores") recaigan en determinadas posiciones (las bajas), sino que estas labores son parte de sus limitadas opciones.
    El "desprestigio social" asociado no es algo inherente a ese tipo de trabajos. El ejemplo de la Sra. Villarán demuestra que las relaciones "asimétricas" no tienen porque significar explotación, discriminación ni desprestigio. Cuando hay respeto mutuo, los derechos se dan por si solos.

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  6. Anónimo12:40 p. m.

    Para Cecilia, el argumento que usas parece no contrastar con la realidad actual, aseveras que estos tipos de trabajos recaen solemente en mujeres por una cuestion de discriminacion, sera mejor plantearse porque sucede esto sin caer en el feminismo. Para mi hay cualidades que hacen a la mujer mas apta para este tipo de trabajos, ademas de la confianza. No veras muchas personas que van a procuras hombres para trabajos domesticos, especialmente cama adentro.
    El rollo socialiston de que este tipo de trabajos denigra, creo yo que va con elpensamiento de personas eminentemente clasistas, muchas personas van a otros paises, la mayoria de estos van y hacen este tipo de trabajos (denominado, por ti, como reproductivos,?), es denigrante para esas personas, lo ves como denigrante, lo harias si se dieran las circunstancias?. Evidentemente, la persona menos preparada, tendra mas probabilidades de hacer este tipo de trabajo, o es que para ayudarte con los impuestos vas a contratar a uno que solo tiene secundaria o primaria?.
    La premisa de la que parte las posibles soluciones, no es fomentando leyes que alç final solo perjudican a quienes en un principio estaban dirigidas a ayudar, sino en dar educacion de calidad; es obvio que con esta premisa las soluciones son de mediano a largo plazo.
    Pero a pesar de se llegue a la solucion del problema, es mi firme convencimiento, que siemrpe habra personas que desarrollen este tipo de trabajos, por lo que a la postre puede que sea un tema mas complejo, como se plantea.
    Atte
    WACO

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  7. Anónimo6:56 a. m.

    Como los comentarios deben ser aprobados por el autor de éste blog, la verdad es que me había olvidado por completo del tema.
    Así que vuelvo a éste blog y me encuentro muy contenta de las respuéstas que se han dado. A lo cual respondo, desde el análisis de la teoría crítica feminista.
    - Sobre la Teoría Feminista, se dice que ante todo y por definición, es una teoría crítica de la sociedad. En palabras de Celia Amorós, una teoría que irracionaliza la visión establecida por la realidad. Sin duda, la extensión del pensamiento feminista en los ámbitos académicos resulta particularmente favorable, para no perder nuestra memoria feminista, para crear actitudes antipatriarcales y para mantener la presencia del feminismo en el espacio público. Por ello, se considera que todos los esfuerzos que se hagan por extender la historia y los debates del feminismo son necesarios, y poder contar con lo que, parafraseando a Simone de Beauvoir, es la “experiencia vivida”. Pero convertir el feminismo en objeto de estudio no debe de ser un objeto en sí mismo, si no se consigue extender sobre todo como conciencia crítica: crítica de la dominación de un sexo por el otro; crítica de la injustificada inferiorización de las mujeres; y crítica de la inaceptable dialéctica de la relación entre los sexos de hoy, todavía de manera mas o menos expresa, según en qué sociedades, pero en todas presentes, pervive en nuestro mundo de inicio de tercer milenio.

    Trabajos reproductivos: trabajos eminentemente femeninos y que permaneces invisible incluso a los ojos de las personas que lo llevan a cabo. (Te socializas con la empleada doméstica de tu vecina?)
    la dedicación femenina al trabajo de la reproducción no es el fruto de un innatismo biológico, sino el resultado de la construcción social de las diferencias de género. Esa construcción que, en síntesis, convierte a las hembras en sujetos femeninos, orientados centralmente hacia el trabajo de la repoducción (cuidado de ñinas, niños, personas mayores, de la educación y salud de sus criaturas, etc) y a los machos, en sujetos masculinos, centrados básicamente en el trabajo de
    la producción. Tal proceso de socialización condiciona las posibilidades materiales de vida, las actitudes y las representaciones simbólicas de ambos géneros y posiciona a las mujeres en situación de subordinación respecto a los
    hombres. Ya que en esa socialización diferencial de género se consigue que esas
    diferencias devengan desigualdades y que, además, éstas permanezcan invisibles.

    Respeto mútuo, sí lo hay perfecto,pero también salario, trato, horas libres justas, derecho al disfrute de vacaciones y un largo etc, que como trabajadoras del hogar, se lo merecen, "no es que se lo damos".

    Saludos

    Cecilia

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